La combinación de la Investigación y la Creación permite a un diseñador fundamentar con rigor su proceso creativo para no depender de la intuición, sino de una comprensión aguda de la realidad social, cultural o disciplinar, permitiéndole liderar procesos de producción creativa con un valor estético y conceptual de un alto impacto intelectual. En síntesis: observar con agudeza, formular preguntas metodológicas y construir sustento teórico-conceptual, para usar ese conocimiento como la base crítica que guiará la producción de nuevas realidades tangibles y sensibles.

