Stefano Anzellini —AGRA Arquitectos— ganador del concurso Edificio Ensamble – Nuevo Bloque P

#OrgulloArqDis

Catalina Villabona Triana

El pasado viernes 22 de noviembre se dio a conocer la propuesta ganadora del concurso Edificio Ensamble, intervención que tendrá aproximadamente 5.000 m2 destinados al Departamento de Música y a salones generales de la Universidad.

El concurso se estructuró en tres etapas; una primera de convocatoria que cerró con 76 inscritos, una segunda de esquema de ideas en la que se recibieron 54 propuestas y una tercera para el desarrollo del anteproyecto con cinco (5) finalistas seleccionados: Stefano Anzellini, David Delgado Arquitectos SAS, Carlos Hernández Correa, MOBO Arquitectos SAS y Joaquín Mosquera Iragorri.

La firma AGRA Arquitectos de nuestro profesor Stefano Anzellini obtuvo el primer lugar. Los jurados del concurso fueron: María Elvira Madriñan, Marcelo Ferraz y Álvaro Bohórquez. En el acta, los jurados resaltan del proyecto ganador que: “el proyecto se fundamenta en conceptos fuertes que los estructuran desde la tectónica hasta su simbología poética. Responde sensiblemente a las condiciones del lugar proponiendo espacios ricos y variados, propicios para la convivencia, tan característicos de la Universidad. Es de resaltar la sensibilidad con el paisaje natural y construido a través de una imagen sobria con una materialidad basada en lo local”.

Felicitamos a Stefano y a su equipo por este logro. A continuación compartimos la propuesta.

La propuesta: Ensamble Orgánico

Universidad de los Andes, un espacio educativo único.

¿Cómo debe ser un espacio educativo contemporáneo? ¿Se educa para formar seres humanos sabios o competentes, eruditos o técnicos, exitosos o solidarios? ¿se pueden conciliar estos extremos, formar bellos ornitorrincos, por ejemplo, sabios exitosos, técnicos competitivos y solidarios? — (Londoño, Julio Cesar. “Un Dogma Sospechoso”. El Espectador, junio 14 2011.)

En la Universidad de los Andes, las respuestas a estas preguntas son posibles puesto que está cimentada en una visión abierta de la producción y de la enseñanza del conocimiento, en la que el trabajo interdisciplinario se propicia y en la que el ethos es la pertinencia de los estudios, enfocados en una fundamentación sólida y en su aplicación útil a la sociedad. En esta búsqueda hay dos factores claves:

1. Las áreas humanísticas y artísticas, que proyectan los conocimientos científicos y tecnológicos a un nivel superior de compromiso académico.

2. El Campus de la Universidad, con su arquitectura noble, diversa y armónica, que propicia la interacción de los estudiantes en espacios formales e informales, logrados con la adaptación cuidadosa al terreno escarpado y la conectividad y multiplicidad de sus recorridos.

El Departamento de Música de la Universidad de los Andes es único: su formato pedagógico no es el del conservatorio tradicional de música; su plan académico incluye las distintas áreas del campo musical: la interpretación vocal e instrumental, la creación, la tecnología musical, el pensamiento musical, la gestión de la industria de la música y, de manera transversal, incluye el conocimiento interdisciplinario, especialmente con las demás áreas creativas: el arte, la danza y el teatro. Esta búsqueda amplia e interdisciplinaria exige una arquitectura delicada, polivalente, neutral y de amplio espectro funcional y espacial, pero también altamente especializada y específica, con recintos pedagógicos aislados y de pequeña escala, hasta salones de ensayo y exploración para grupos extensos.

El proyecto es un sistema complejo de espacios de producción musical, de ensayo y de representación organizado en coherencia con la necesidad de autonomía sonora de los espacios y también de congregación, donde se crea compartiendo.

Fragmentos de entrevistas realizadas para la formulación del proyecto recogen algunas ideas poderosas sobre la complejidad única del Departamento:

Profesor Armando Fuentes: El ejercicio que se va a hacer en ese proyecto, durante los próximos 100 años, va a ser oir.

Profesora Claudia Montilla: La pedagogía de la música es exótica. Se requiere desde “un maestro un pupilo” en jornadas muy largas de experimentación y ensayo, como en el medioevo, hasta la relación del intérprete con un público amplio, o la producción sonora de alta tecnología. Debe imperar el silencio y el recogimiento, pero también propiciarse la representación espontánea y la exploración de grupos interdisciplinarios.

Profesor Armando Fuentes: En música, más allá de la complejidad de la interacción social, está la tremenda soledad del estudiante, que pasa horas y horas solo, en un pequeño espacio, repitiendo y repitiendo, aprendiendo de memoria cómo accionar sus cosas para poder hacer artísticamente lo que es importante. Ese espacio, donde el estudiante va a pasar una cantidad de tiempo solo, debe ser reconfortante, inspirador.

Profesor Manuel Cubides: El auditorio es donde todo se resuelve. En él debe escenificarse la actuación final. Poder montar un podio donde quepa la orquesta, o un coro. Donde pueda organizar-se una trasescena informal, con salidas laterales.

Profesor Armando Fuentes: Los espacios transforman la música. El espacio es un instrumento.

El reto es, más que proponer un modelo, el de diseñar espacial y técnicamente los requerimientos planteados por la comunidad del Departamento, con un lenguaje arquitectónico contemporáneo, pero apropiado, respetuoso de la delicada escala y tipología espacial y volumétrica del Campito: atmósferas íntimas y casuales, recorridos redundantes, preservando la ubicación y proporciones de las plazoletas escalonadas existentes, construyendo principalmente sobre la huella de lo ya construido no patrimonial que se reemplaza.

Principios orientadores y sistemas

El planteamiento del proyecto se fundamenta en 5 principios orientadores (ensamble conector, ensamble programático, ensamble ecológico, ensamble de relieves y ensamble escénico), definidos por el concepto de ensamble en el sentido musical de conjunto armónico. La propuesta de diseño, enmarcada en estos principios ordenadores, se resuelve en sistemas coordinados espacial y técnicamente entre sí.

El principio de ensamble conector parte del espíritu del Campus de ser una red de ladera, en la que los edificios tienen, todos, “varios primeros pisos”. El proyecto será el corazón del Campus, donde convergen los recorridos principales de su parte alta y la red laberíntica del Campito a través de espacios colectivos de pequeña escala – plazoletas, terrazas, patios, puentes – y fragmentos insertados con delicadeza en el tejido del Campito que respetan su atmósfera y carácter y que conectan el proyecto en distintos niveles.

Ensamble conector

El principio de ensamble programático definió la estrategia principal para resolver la alta exigencia de especialización del programa: aplicar el concepto de inteligibilidad, que no sólo se plantea como el objetivo último del sistema acústico requerido y técnicamente resuelto, sino que también se aplica a la comprensión general del proyecto como un sistema complejo de espacios de producción musical, de ensayo y de representación organizado en coherencia con la necesidad de autonomía sonora de los espacios y también de congregación, donde se crea compartiendo.

Ensamble programático

Como ensamble ecológico, el proyecto asume su responsabilidad de transición entre dos ecosistemas, el natural de los cerros y el urbano del campus y de la ciudad. Se configura como un Intervalo, un espacio de transición entre naturaleza y ciudad, logrando acercar a las personas a la naturaleza propia y pre-existente del lugar, así como extender la naturaleza al interior del campus.

Las estrategias principales están contenidas en dos sistemas: El sistema paisajístico y el sistema bioclimático.

Ensamble ecológico

El principio de ensamble de relieves significó que el proyecto NO sería un bloque, NO sería una caja.

En su borde, es un edificio en relieve que permite ser transitado y disfrutado por su exterior en distintos planos, hasta la cubierta. En su interior, son corredores resueltos en ejes que se ordenan según las necesidades de áreas, luz y visuales. En su centro es una plataforma resuelta como una especie de Zigurat invertido excavado con taludes escalonados para facilitar la construcción de los muros de contención.

Plancha 4
Ensamble de relieves

Finalmente, el ensamble escénico de espacios formales e incidentales es el principio orientador de los espacios de encuentro, de enseñanza y de práctica, que están abiertos no sólo a la música y las artes sino a todas las áreas del campus. El edificio ofrece espacios de ensayo y representación formales altamente especializados y dotados con sistemas de alta tecnología, así como lugares incidentales con atmósferas y cualidades heterogéneas de luz, sombra, intimidad, exposición y amplitud para que las actividades creativas encuentren escenarios específicos y también espacios casuales e informales de práctica, representación y enseñanza.

Créditos

Equipo de diseño:

Anzellini García Reyes Arquitectos

Stefano Anzellini
Martin Anzellini
María Inés García Reyes
Daniela Parada
Camilo Pardo
David Cruz
Luisa Ceferino
Nanerl Garavito
Catalina Ramírez

Asesores:

Aycardi Estructural
Tres Acústica, Juan Camilo Gaviria
Green Factory, Natalia Otálora
Palmonte, Biólogo Alejandro Neira
AGR- Seguridad Humana-, Jaime Andrés García

Planimetría e imágenes del proyecto
Gerencia de Campus – Universidad de Los Andes

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