Vivienda colectiva y convivencia: Gestión y proyecto arquitectónico.

Clemencia Escallón de Acevedo

Hace 30 años, en Colombia, el tema de la vivienda pareció entrar en una dinámica diferente: el estado se empezó a replegar, dejando en manos del mercado importantes responsabilidades en la construcción del entorno habitable, propiciando condiciones complejas en relación con el hábitat y la vivienda para las familias de menores ingresos. El déficit habitacional es hoy más agudo en los aspectos cualitativos y los actores del sistema habitacional, sector público, promotores, financiadores y profesionales vinculados, no encuentran un camino claro para asumir el reto.

El panorama en relación con la calidad del hábitat tiene muchas frentes para abordarlo: el enfoque de la política, el impacto en las condiciones de pobreza; las oportunidades para un mejor desarrollo; el bienestar y satisfacción de las familias.  A pesar de los esfuerzos, la oferta de vivienda formal no es suficiente, es costosa para las familias más pobres y cuando se logra acceder a ella, muchas veces no corresponde a las expectativas de soporte para un buen desarrollo colectivo e individual.

Desde la academia, las reflexiones se han enfocado a reconocer la necesidad de un cambio de paradigma que evidencie que los esquemas de gestión, las condiciones tecnológicas, los arreglos institucionales, y las propuestas espaciales y arquitectónicas que de allí se deriven, deben ser soporte adecuado a la buena convivencia y a la construcción de comunidades sostenibles.

Para este curso, interesa poner como preguntas guía las siguientes: ¿Qué ciudad estamos buscando desarrollar?; ¿Cómo la vivienda, en este caso la colectiva, construye una buena ciudad?;¿Cómo la arquitectura aporta a la construcción de comunidad?  Y, ¿Cómo una gestión integral, articulada y diversa, soporta buenos procesos colectivos?

Desde los casos de proyectos de vivienda colectiva en Bogotá, vinculados para la valoración de calidad en el Observatorio de Vivienda de la Universidad de los Andes, se cuenta con una información base muy valiosa para apoyar la reflexión propuesta para el curso que, sumada a metodologías de observación directa y percepción del usuario, permitirán contrastar las preguntas, con las condiciones de los casos seleccionados.

Se buscará entonces aumentar la sensibilidad a las condiciones del territorio: saber mirar; saber escuchar; comprender y valorar; y generar insumos para un debate estructurado en relación con la vivienda, la arquitectura  y su rol en la construcción de comunidad.

Foto: Plaza de la Hoja. Bogotá. V. Pisciotti. 20216.

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