La arquitectura está comprometida con los valores del arte y la estética, a la vez que su práctica está sometida a complejas interacciones técnicas, económicas, sociales y políticas. En este curso se explora, a través del análisis de proyectos paradigmáticos, la genealogía y los principios fundacionales de la arquitectura moderna, así como la relación entre la imaginación arquitectónica, los recursos técnicos y las relaciones de poder.
De esta forma, el curso tendrá como marco de referencia un conjunto de preguntas teóricas que surgen tanto de la arquitectura y el urbanismo, como de los desarrollos recientes en antropología y otras ciencias sociales que se centran en la relación entre el espacio y el poder en el mundo moderno:
- ¿De qué manera las relaciones sociales, que siempre son relaciones de poder, circunscriben, limitan y conforman los fenómenos espaciales?
- ¿De qué manera las formas espaciales reproducen, subvierten o desafían las relaciones sociales, políticas y económicas de dominación en el mundo moderno?
- ¿Hasta qué punto los espacios imaginados, utopías, distopías, planes urbanos, ordenamientos territoriales, han configurado la arquitectura y el urbanismo moderno?
La arquitectura, como disciplina académica y como carrera profesional, involucra dimensiones del conocimiento que van más allá del campo de las habilidades técnicas pues implica prácticas culturales en determinados contextos y momentos históricos y posiciones políticas y éticas de los autores, imaginación individual. A su vez, las ciencias sociales ofrecen un acervo de conocimiento sobre el espacio y la espacialidad, sus imaginarios y sus rutinas y rituales de apropiación, que permiten una visión crítica de los procesos de su producción, siempre enmarcada en contextos políticos, geográficos y sociales.

