In memoriam Willy Drews Arango

Claudia Mejía

Pocas personas han tenido un vínculo tan estrecho con la Facultad de Arquitectura y Diseño como el que tuvo Willy Drews Arango. Obtuvo el  título de arquitecto en 1959, en la época en que Arquitectura y Bellas Artes eran una misma escuela y los estudiantes alternaban entre las clases de Marta Traba y las de Rogelio Salmona, quien, recién llegado de Francia, dirigió el trabajo de grado de Willy.

Algunos recordarán a Willy como el joven decano de menos de treinta años, cuando fue nombrado en el cargo por primera vez en 1966; otros lo tenemos presente con su característico saco de color rojo, su amabilidad y agudo sentido del humor desde el momento que volvió a ocupar la decanatura, cuatro décadas después entre 2004 y 2008. Willy, que para entonces ya había desarrollado la mayor parte de su obra profesional, regresó a la Facultad tras haber desempañado diferentes cargos en el gremio y siendo miembro honorario del Consejo Superior de la Universidad. Fue durante esos años, cuando algunos de nosotros tuvimos el privilegio de conocerlo de cerca: en los corredores del Campito, en el desaparecido café frente a la Capilla, en su oficina en el Bloque K, sin dejar de sorprendernos que aceptara gustoso dictar el curso de primer semestre para los estudiantes de Arquitectura.

Willy Drews Facultad de Arquitectura y Diseño Uniandes
Willy Drews Arango.

Una época de la arquitectura en Colombia lleva la huella del trabajo de Willy: la Unidad Residencial Colseguros, la primera terminal del aeropuerto de Matecaña, el Puente Aéreo de Bogotá, la Urbanización Niza, el conjunto residencial El Tunal II, entre otras, fueron obras realizadas por la firma Drews y Gómez en la segunda mitad del siglo XX. Estas obras se encuentran recopiladas en una primera monografía publicada por PROA en 1990 y una segunda de Ediciones Uniandes en 2012, con la coautoría del profesor Marc Jané.

Unidad Residencial Colseguros por Willy Drews
Unidad Residencial Colseguros. Fotografía de Germán Téllez. Imagen tomada del Libro “Pensamientos, palabras y obras. Willy Drews. Consejo Profesional Nacional de Arquitectura” 
Aeropuerto de Matecaña
Aeropuerto de Matecaña. Imagen: Willy Drews, collage, fotografía y Prismacolor. Imagen tomada del Libro “Pensamientos, palabras y obras. Willy Drews. Consejo Profesional Nacional de Arquitectura”.
Terminal de Puente Aereo Bogotá
Terminal Puente Aéreo. Imagen: Willy Drews, collage, fotografía y Prismacolor. Imagen tomada del Libro “Pensamientos, palabras y obras. Willy Drews. Consejo Profesional Nacional de Arquitectura”.
Unidad residencial Niza Bogotá
Vista aérea de las casas de Niza Sur. Fotografía de Paul Beer. Imagen tomada del Libro “Pensamientos, palabras y obras. Willy Drews. Consejo Profesional Nacional de Arquitectura”.
Ciudad Tunal Bogotá
Ciudad Tunal. Imagen: Willy Drews, collage, fotografía y Prismacolor. Imagen tomada del Libro “Pensamientos, palabras y obras. Willy Drews. Consejo Profesional Nacional de Arquitectura”.

Willy, a diferencia de la mayoría de sus contemporáneos, se preocupó por dejar obra escrita. Sus textos son de diversa índole: abordan reflexiones sobre el ejercicio profesional de la arquitectura, la ciudad, el paisaje cafetero que tanto amó, su pasión por la bicicleta, la educación, entre otros temas. Sus publicaciones nos permiten ver también su faceta de dibujante porque suelen incorporar plantas y perspectivas con trazos de grafito y Prismacolor que completan los dibujos o intervienen las fotografías con cielos, árboles y sombras.

Como escritor, se ganó su público con los aforismos reunidos en Las leyes de Willy para arquitectos (2005); en sus últimos años publicó varias obras de diferentes temáticas. Analizó la arquitectura de sus novelistas favoritos en Arquitectura en Prosa (2016); ilustró y describió la arquitectura de los animales en Habitanimal urbanimal (2016); recopiló columnas de opinión en Pensamientos, palabras y obras (2021); y registró sus memorias en Mi vida y otros recuerdos (2023). En Los Silencios (2022) dejó escrito lo que quiso propiciar en un rincón del campus que le debemos a Willy: la Sala del Silencio, un espacio en el centro de la Universidad con el loable propósito de ofrecer un recinto donde no pase nada.

Sala del Silencio en la Universidad de los Andes
Sala del Silencio en la Universidad de los Andes
Sala del Silencio Universidad de los Andes.

Nos unimos en torno al recuerdo de Willy, junto a sus hijos, Carlos, Mónica y Diana Drews Casas, a sus nietos, demás familiares y amigos. Siempre lo extrañamos.

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