Erik Vergel-Tovar
El desarrollo orientado al transporte se ha convertido en una de las estrategias más relevantes para pensar el futuro de las ciudades y regiones. Más allá de la construcción de infraestructura, este enfoque propone articular movilidad, vivienda, actividad económica y planificación territorial. Estos temas fueron abordados en una conversación entre Carolina Escobar, Presidenta de Hidroituango, y Erik Vergel-Tovar, profesor de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad de los Andes, durante el primer episodio del podcast “Emprende” de la Maestría en Gestión Estratégica de Proyectos de Arquitectura MAM. La conversación también permitió reflexionar sobre otro desafío actual: la reconstrucción de los territorios afectados por el terremoto del pasado 10 de agosto.
Pensar el transporte más allá de la movilidad
Con frecuencia, los proyectos de transporte se evalúan por su capacidad para movilizar pasajeros o reducir tiempos de viaje. Sin embargo, la experiencia internacional muestra que su impacto va mucho más allá de la movilidad.
Cuando una nueva línea férrea, un metro o un corredor de transporte masivo llega a un territorio, también modifica el valor del suelo, las dinámicas inmobiliarias, la localización de actividades económicas y las oportunidades de desarrollo urbano.
Desde esta perspectiva, el desarrollo orientado al transporte plantea la necesidad de coordinar decisiones que tradicionalmente se han tomado por separado: la planeación urbana y la infraestructura de movilidad.
“es un error tratar los dos temas por separado, porque la densidad inmobiliaria está directamente ligada a la capacidad de movilidad que tiene un territorio.” Carolina Escobar.
Según el Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP), este modelo busca crear comunidades más compactas, accesibles y sostenibles alrededor de sistemas de transporte de alta capacidad.
“Esta conversación debería ser permanente entre desarrolladores urbanos y líderes en infraestructura de movilidad.” Carolina Escobar
Una oportunidad para el desarrollo regional
La conversación también puso sobre la mesa el potencial que tienen los proyectos ferroviarios que actualmente se estudian o desarrollan en distintas regiones del país.
Mientras gran parte de la discusión pública se concentra en proyectos urbanos como el Metro de Bogotá, existen iniciativas regionales que podrían transformar las relaciones entre ciudades intermedias y áreas metropolitanas. En departamentos como Antioquia, por ejemplo, las propuestas de transporte férreo están impulsando discusiones sobre el futuro crecimiento de municipios que históricamente han dependido de la conectividad vial.
Este tipo de proyectos plantea preguntas que van más allá de la infraestructura: ¿dónde se ubicará el nuevo desarrollo urbano?, ¿cómo cambiarán las actividades económicas del territorio?, ¿qué papel tendrán los planes de ordenamiento territorial en estos procesos? Para responderlas, la coordinación entre administraciones públicas, sector privado, academia y comunidades resulta fundamental.
El papel de la gestión en los proyectos urbanos
Uno de los mensajes más claros de la conversación fue que los proyectos urbanos no dependen únicamente de buenas ideas de diseño.
La viabilidad financiera, la coordinación entre actores y la capacidad de gestión son elementos que influyen directamente en la posibilidad de que un proyecto llegue a materializarse. En ese escenario, conceptos como la rentabilidad, el retorno de la inversión o la sostenibilidad financiera dejan de ser temas exclusivos del sector financiero y se convierten en herramientas que arquitectos y gestores necesitan comprender para dialogar con desarrolladores, inversionistas y entidades públicas.
“Creo que lo más importante es entender que si un arquitecto diseña un proyecto y quiere verlo construido, debe comprender que, si ese proyecto no tiene rentabilidad o no es financieramente viable, difícilmente llegará a ejecutarse.” Carolina Escobar
La Maestría en Gestión Estratégica de Proyectos de Arquitectura parte precisamente de esta premisa: formar profesionales capaces de conectar diseño, estrategia y toma de decisiones en contextos complejos.
Reconstruir no significa volver a empezar de la misma manera
La reconstrucción de los municipios afectados por el terremoto abre una discusión que suele aparecer después de los desastres: si el objetivo debe ser recuperar lo que existía o aprovechar la oportunidad para corregir problemas previos.
“¿Debemos reconstruir exactamente lo que existía antes del desastre o deberíamos aprovechar esta oportunidad para planificar territorios más adecuados para el futuro?” Carolina Escobar
Durante la conversación se resaltó que la respuesta inmediata es indispensable. Garantizar refugio, alimentación, seguridad y atención básica continúa siendo la prioridad en las primeras etapas de cualquier emergencia. Sin embargo, los procesos de reconstrucción suelen extenderse durante años y requieren decisiones que impactan el futuro de los territorios.
En ese contexto, la planificación adquiere un papel central. Aspectos como la localización de la vivienda, la provisión de servicios públicos, la conectividad o las oportunidades económicas pueden influir en la capacidad de recuperación de las comunidades mucho tiempo después de que desaparezca la emergencia.
“Esa tensión entre la urgencia y la planificación es uno de los grandes desafíos que enfrentan los territorios después de una emergencia.” Carolina Escobar
Vivienda y recuperación económica
Otro de los temas abordados fue la relación entre vivienda y generación de ingresos.
En muchas ciudades y municipios colombianos, la vivienda no es solamente un espacio residencial. También es el lugar donde funcionan pequeños comercios, talleres, negocios familiares y múltiples actividades productivas. Por esta razón, los procesos de reconstrucción requieren una mirada más amplia que la entrega de unidades habitacionales.
La recuperación del tejido económico y social depende en gran medida de la capacidad de las comunidades para reconstruir sus medios de vida. Esto implica pensar cómo las soluciones de vivienda pueden adaptarse a las formas de habitar y producir que existen en cada territorio.
Un desafío para la academia
La conversación entre Carolina Escobar y Erik Vergel también dejó una reflexión sobre el papel que pueden desempeñar las universidades en estos procesos. Más allá de generar conocimiento, la academia puede contribuir a crear puentes entre comunidades, entidades públicas y sector privado, así como aportar herramientas para la planificación de largo plazo.
Los retos asociados a la movilidad, la reconstrucción y el crecimiento urbano seguirán marcando la agenda de las ciudades colombianas durante los próximos años. Comprender cómo se relacionan la infraestructura, la vivienda y la gestión estratégica permite ampliar la conversación sobre el futuro de los territorios y las decisiones que hoy están dando forma a ese futuro.